La huella hídrica de México: medir el agua para tomar mejores decisiones

2026-09-01 11:12:30 - MUNDO

*Por Alejandro Ochoa Figueroa

Cuando pensamos en nuestro consumo de agua solemos imaginar la que sale de la llave: la que utilizamos para beber, bañarnos, cocinar o limpiar. Sin embargo, una parte mayor está incorporada en los alimentos, bienes y servicios que consumimos todos los días. Hacer visible esa agua es el valor de la huella hídrica.

La huella hídrica permite medir el volumen total de agua dulce utilizado para producir un bien o prestar un servicio a lo largo de su cadena de valor. Además de cuánto se utiliza, distingue su origen: agua verde, proveniente de la lluvia almacenada en el suelo; agua azul, extraída de ríos, lagos y acuíferos; y agua gris, asociada al volumen necesario para asimilar contaminantes.

WWF México

Esta mirada cambia la conversación, y es que no basta con saber cuánta agua se extrae de una presa o un acuífero; necesitamos entender dónde, cómo y para qué se utiliza, qué presión genera sobre el territorio y cuánto de nuestro consumo depende del agua utilizada en otras regiones o países.

La actualización del estudio "Huella Hídrica en México", elaborado por WWF México y AgroDer, ayuda a dimensionar este desafío. La huella hídrica de producción del país asciende a 206,717 hm3/año. El sector agropecuario concentra alrededor del 92 % del total, mientras que el uso doméstico representa 6 % y el industrial, 2 %. Además, cerca del 68 % corresponde a agua verde, lo que muestra la enorme dependencia de nuestra producción respecto de la lluvia y de un clima cada vez más variable.

El dato no debe interpretarse como un señalamiento contra la agricultura. Al contrario: muestra dónde están algunas de las mayores oportunidades para mejorar. Tecnificación del riego, recuperación de suelos, aprovechamiento del agua de lluvia, reducción de agroquímicos y una planeación productiva vinculada con la disponibilidad hídrica pueden aumentar la productividad sin incrementar proporcionalmente la presión sobre las cuencas.

La huella hídrica también permite observar algo que suele quedar fuera de la discusión: el agua viaja con los productos. México exporta cerca de 30,000 hm3 de agua virtual al año e importa más de 113,000.

WWF México

Importar productos intensivos en agua puede reducir presión sobre los recursos nacionales, mientras que exportarlos puede trasladar agua de regiones mexicanas hacia los mercados que los consumen. Por ello, la política comercial también tiene una dimensión hídrica.

Esto no significa que debamos dejar de producir o exportar. Significa que necesitamos incorporar el contexto territorial a las decisiones económicas. Un mismo producto puede tener consecuencias distintas si se produce en una cuenca con disponibilidad suficiente o en otra donde los acuíferos están sobreexplotados. La sostenibilidad no depende solo del volumen utilizado, sino de dónde proviene el agua, cuándo se usa y qué capacidad tiene el ecosistema para sostener esa demanda.

La huella hídrica es una herramienta útil para gobiernos, empresas, productores y consumidores. Para el sector público, puede complementar la planeación hídrica, agrícola, territorial y comercial.

Para las empresas, permite identificar riesgos en cadenas de suministro, mejorar eficiencia y orientar inversiones. Para productores, ayuda a comparar prácticas y tecnologías. Y para consumidores, hace visible la relación entre nuestras decisiones y el agua que requieren.

WWF México

Medir, sin embargo, no es suficiente. El verdadero valor de la huella hídrica aparece cuando la información modifica decisiones. México necesita avanzar hacia políticas que combinen eficiencia, gobernanza, conservación de ecosistemas y corresponsabilidad entre quienes producen, regulan y consumen. Para lo cual será indispensable el trabajo en conjunto de SEMARNAT, SADER e incluso de la Secretaría de Economía.

Hace más de una década, WWF México y AgroDer impulsaron uno de los primeros estudios nacionales sobre huella hídrica. Su actualización en 2026, en el marco de los 30 años de WWF México, confirma una idea fundamental: gestionar mejor el agua comienza por comprender cómo la utilizamos, incluso aquella que nunca vemos. Convertir esos datos en decisiones será indispensable para construir seguridad hídrica de largo plazo.♦ 

*Alejandro Ochoa es director del Programa Agua en WWF México. Es licenciado en Derecho por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, maestro en Medio Ambiente, Dimensiones Humanas y Socioeconómicas y doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Más sobre este blog

Logo

MIV Somos un grupo de medios independientes integrados para llevar las noticias y acompañar a la comunidad a través de radio Pasion Litoral 94.7 Mhz y Radio MAS Villaguay 93.9

Secciones