México tiene oportunidades para ampliar su participación en las cadenas de suministro de América del Norte, aprovechar el auge de la inteligencia artificial (IA) y atraer nuevas inversiones en manufactura, energía e infraestructura, en un entorno de reconfiguración del comercio mundial, destacó Citi Research.
En su informe Must C: LatAm Poised for Take-Off, la institución identifica a México como uno de los principales beneficiarios de la reorganización de las cadenas productivas regionales, al haber ganado participación en las importaciones de Estados Unidos y consolidado su posición como su principal socio comercial.
La ventaja mexicana radica en la integración manufacturera con la mayor economía del mundo y en el acceso preferencial que ofrece el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La oportunidad se extiende a la industria tecnológica. El reporte destaca que las exportaciones mexicanas de unidades centrales de procesamiento (CPU), vinculadas con la expansión de la inteligencia artificial en Estados Unidos, han contribuido de manera importante al aumento de la participación del país en las importaciones estadounidenses.
México se ha incorporado a esa cadena como ensamblador en las etapas finales de producción: importa componentes esenciales de Taiwán y otras economías asiáticas y después exporta los productos terminados a Estados Unidos. Este movimiento abre una vía adicional para aprovechar la reconfiguración comercial, en un momento en que las empresas buscan diversificar sus proveedores y fortalecer sus redes de producción.
Pese a estas oportunidades, Citi advierte que la incertidumbre sobre la revisión del T-MEC continúa limitando parte del potencial de inversión. Observa una cartera significativa de proyectos que esperan mayor visibilidad sobre las reglas comerciales, los marcos regulatorios y el entorno judicial antes de avanzar.